La Reina del Baile, un espectáculo de una noche

En nuestro jardín, Carol y yo tenemos una planta increíble que le regaló su tío Ramiro Guzmán, quien es un gran amante de la naturaleza. Esta planta se llama Reina del Baile y tiene una particularidad que la hace única: sus magníficas flores solo abren sus pétalos por una noche al año.

Reina del Baile 1Al anochecer del 2 de abril floreció la primera del 2013. Esa es la que les comparto en estas fotos… Impresionante, verdad!?

Reina del Baile 2

Don Ramiro nos enseñó una costumbre muy bonita que se realiza en varias partes del mundo alrededor de esta planta. Cada vez que florece, se invitan a amigos especiales a la casa para que compartan también este momento. Anoche para nosotros no fue la excepción.

Reina del Baile 3

El nombre científico de esta flor es epiphilyum occipetalum. Es una planta endémica de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Hondura, Nicaragua, Panamá, Colombia, México y Venezuela, que se ha extendido por todo el mundo.

Reina del Baile 5Al día siguiente la flor amanece cerrada. Su esplendor solo dura una noche. Pero eso fue suficiente para dejarnos maravillados. Por dicha, nuestra planta tiene más botones que abrirán muy pronto.

Reina del Baile 6

Reina del Baile 5

Señor, hazme un instrumento de tu paz

A propósito del nombramiento del cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio como el nuevo líder de la Iglesia Católica y, muy particularmente, por su elección de llevar el nombre de Papa Francisco I, es que quiero compartir esta oración de San Francisco de Asís, la cual siempre ha sido de gran inspiración en mi vida. Ahora para mi tendrá un nuevo significado ya que, al decirla o cantarla, también se la voy a estar dedicando al Papa Francisco I.

¡Qué Dios lo llene de bendiciones y que el Espíritu Santo guíe su camino!

Papa Francisco 1Señor, hazme un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo armonía,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo la fe,
donde haya desesperación, ponga yo
esperanza,
donde haya tinieblas, ponga yo la luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Oh, Señor, que no me empeñe tanto
en ser consolado como en consolar,
en ser comprendido,
como en comprender,
en ser amado, como en amar;
porque dando se recibe, olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado,
muriendo se resucita a la vida .
Amén.